Sin duda alguna el ser humano es de natural temeroso y cauto con lo desconocido. Sin duda alguna todos alguna vez hemos sentido miedo sobre aquello que nos era ajeno. Es una actitud comprensible ante la vida pero sin duda alguna esta forma de pensar nos aleja de conseguir objetivos que anhelamos.
Sin duda alguna el miedo nos corta las alas a la hora de poder despegar nuestros pies del suelo. Vivir con miedo a la vida no es una actitud inteligente. Hace pocos días en una visita me recordaron el mito de "ICARO". Aquel muchacho que no tenia miedo a volar. Su actitud fue temeraria y construyo unas alas de cera y sus pretensiones le hicieron que quisiera tocar el sol con sus dedos y sus endebles alas se derritieron. Pueden ustedes pensar que entonces es mejor tener miedo a los retos y desafios, eso nunca. Morir por haber vivido es solo una consecuencia de un acto natural. No estoy llamando al "suicidio colectivo" sino a la ambición de tratar de conseguir lo que queremos cueste lo que cueste porque en esta vida el que no se arriesga no gana. Quiza esto debería haberlo aprendido antes pero como dicen por ahi "nunca es tarde si la dicha es buena".
El verso tonto de hoy:
"La vida es demasiado corta para vivirla odiando,
no te arrepientas de lo que hiciste si tus sentimientos fueron buenos,
vive amando porque vivir odiando es estar muerto en vida"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario